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martes, 25 de enero de 2011

EL ÚLTIMO PANFLETO DEL TÍO SAM



Yesterday i went to see a movie....ya saben. Pues bien, el film en cuestión se llama "El último bailarín de Mao". Como la ponían en el Maldà pensé que era del ciclo alternativo y dije, bueno, ver algo sobre China y tal. Además, un fotograma que pude observar no sé en que web, me dio a entender que estaba ambientada en la China rural,etc,etc.

Craso, graso error. Llegó al cine Comèdies, un histórico, justo en el paseo de Gracia con Gran Vía. La hora 19'10h hace que la sale esté a rebosar de señoras con sus permanentes relucientes. El público es, por tanto, femenino y jubilado. Empieza el asunto y yo comienzo a oler algo. El chino en cuestión sale de su aldea rural por casualidad y va a Pekín, a hacerse un sermeiman, que diría mi bisabuelo. Es torpe pero trabaja mucho y tiene talento. Y erase que se era que planean un viaje a EEUU. Ni si quiera aquí, incauto de mi, me veía venir lo que pasaría. Resulta que llega a Huston, Texas(egregia cuna del no menos egregio clan Bush). Maravillado por los rascacielos y algo asustado lo primero que hace su mentor es llevarle al Mall de turno a comprar ropa normal. Lo van rebliendo de Adidas(lamentable por obvio y repetitivo el "product placement",viva Alemania)y otras cosas. Él, como buen comunista convencido, rechaza las ropas. Lleva su pin de Mao y enseguida va a hablar con el embajador. Pero la cosa de un giro evidente: se enamora de una americana y decide quedarse, aunque para ello tenga que olvidarse de ver a su familia de por vida.

Después de algunas escaramuzas diplomáticas se casa con la gringa y se queda. Triunfa con el Ballet(creo que se me olvidó decir que era en esto en lo que andaba metido)pero ahí empiezan los problemas. La chica en cuestión también tiene el sueño de bailar en un buen ballet y en de Texas no puede. Ambos deciden que su vocación egoísta de sobre salir en algo, de alcanzar el American Dream, es más importante que su relación. Chapuceramente intenta la película esconder el fracaso amoroso, haciendo que el protagonista rápidamente se empareje con la primera bailarina. Otra obviedad.

Finalmente, un funcionario chino caritativo, salido de no se donde, permite a los padres de Li(por fin me sale en nombre)ir a verlo a EEUU. El gobierno Chino se las sigue tragando y Li también va a ver a la bailarina a su pueblo miserable donde sus dios sabe cuantos hermanos pobres pero alegres le reciben con alegría. Ojo, antes la madre había despedido a unos inofensivos funcionarios diciéndoles:-¡Si ustedes me quitaron a mi hijo cuando solo eran un niño!. Ni sanción a la familia ni represalias. Eso sí el gobierno chino tampoco queda muy mal, no sea que los camaradas, a la sazón segunda economía del mundo y principales acreedores de EEUU se enfadaran mucho. Al fin y al cabo el adoctrinamiento ideológico a que hemos sido sometidos es bastante más suave que el del PCCH.

Estos días el muy honorable president Hu ha visitado al camarada Obama con los más grandes honores. El la escenificación de un nuevo reconocimiento a la potencia China por parte del imperio. Ya está claro viendo esta película que tienen que empezar a contarnos quienes son los chinos, que debemos pensar de ellos,etc. El nuevo enemigo a batir. Aunque cierto es que el mundo será multipolar y tal y tal ojo con los Chinos. Hace poco una alumna de tercer, la más lista de la clase, me dijo que le daban miedo los Chinos(ojo también hay una China en clase Ana Zheng, con la que comparto comentarios breves explicándole que no quiero pintar a su país como el mal, sino como un competidor colosal).La chaqueta última que me compre, y no era barata,es de China. También mi bufanda nueva. El gigante asiático es la nueva "workship of the world", emulando a aquella England de que hablara tanto Hobsbawm.

No vi una buena película pero aprender aprendí...

PD: un último apunte, europeo como no: ¿acaso tenemos que resignarnos a tragar estos panfletos imperiales?. Si no tenemos más futuro que ser un museo para los americanos, la respuesta es sí. ?No sería mejor generar productos europeos, también películas, para explicar a nuestros ciudadanos de forma menos burda aquello que pensamos de China?. Digo yo.

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