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sábado, 28 de enero de 2012

BARCELONA VS BARCELONA

Cubiertos bajo la tranquilidad de la noche, tecleamos en el pequeño notebook de Ana. Mi toshiba hace una semana que se fundió en negro. Una leve indisposición y el hecho de que mañana Rafael Nadal juege a las 9'30h en Australia la final de AO nos han permitido para en casa con cierta tranquilidad, conocedernos un paréntesis. Esta mañana volvimos al CCCB para ver la exposición de la pantalla global. Poca cosa, de nuevo es más recomendable leer el libro. También anduvimos por el mercado de Santa Caterina. Pero ahora, y tras una tarde de sueño reparador, hemos terminado de leer unos pequeños fascículos sobre la Barcelona preolímpica que se regalaron con la vanguardia en 1991. Al principiio de año los miré con interés. No obstante, quedaron aparcados, sometidos por el día a día, y sirvieron de base para colocar las llaves y la cartera, enfundados en su cobertura amarilla. El almanaque se titula "Barcelona, imágenes de un cambio" y hace un repaso a todas las transformaciones a las que se ha sometido nuestra ciudad espoleada por la cita olímpica. Sirven estos textos y fotografías para reflexionar sobre el devenir de la urbe, sobre sus transformaciones y modelos. Salen a relucir algunos nombres: Cerdà, Serra, Maragall, Oriol Bohigas y otros. A mi me sirven para realizar una barrida y entender que muchas de las cosas más remarcables con las que cuenta Barcelona no siempre estuvieron ahí: el majestuoso montjuïc hecho para deportistas, las grandes vías de circumbalación(me sorprendió ver que la calle Aragón era la autopista de ataño), el renovado parque de Collserola, toda la nueva zona de la Villa olímìca con sus grandes rascacielos, la parte bussines de la diagonal alta...Todo el repaso en definitiva ilustra un aspecto de lo humano muy claramente. Me refiero a esa lucha de lo sublime, de los planificado y majestuoso, de los destacado, contra el día a día del que hablábamos antes, contra el beneficio rápido, contra las viejas miserias y el caos del ejambre que es la ciudad. ¿Cómo armonizar el maremagnum para hacer un espacio público compartido y habitable?. El que esto escribe conoce numerosos ejemplos de desidia en urbanismo, de dinero negro y fácil y de como eso lleva a los hombre a una vida más triste y anodina. En Barcelona sin embargo se percibe esa voluntad de las élites de crear algo extraordinario. Sin embargo, nunca todo fue fácil. La disputa por un genial plan de Cerdà, catalán y apoyado por Madrid como ya repetimos varias veces, frente a unas élites locales cortas de miras, es paradigmática. El eixample no deja de ser reflejo de esa lucha eterna entre el plan perfecto y deseable y los intereses particulares. Miren si no como han quedado las mil islas entre manzanas del conocido entramado. Es necesario vivir en Sant Martí, como yo hice, para ver la idea de Cerdà de la manzana como jardín realizada a gran escala. Y es que a Barcelona siempre le faltó espacio. Leo también sobre los esfuerzos por dotar a la zona alta y periférica de equipamientos, sobre las actuaciones para esponajar, hacer permeable al aire ciutat vella. No he conocido yo esa ciutat vella tan degrada de la que hablan estos escritos de hace 20 años pero me la puedo imaginar yendo por el raval. Veo también en fotografías la plaza dels Ángels cuando aún no existían ni el macba ni el CCCB. Observo también esfuerzos malogrados, planes nunca cumplidos, apuestas fallidas y abandonadas tras corto espacio de tiempo. Y es así como de nuevo nos encontramos frente a la ciudad como ese resultado del quehacer humano, contradictorio y titánico. La Barcelona ideal, guapa y libre contra la Barcelona humana del laissez faire, del despiste involuntario y del afán de lucro y degradación meditado y alevoso.

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