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jueves, 19 de julio de 2012

BARCELONA-IBEROAMÉRICA

Saludos. Pasan los días y las entradas se espacian. El verano y Alicante dan otro ritmo, otros temas. La agenda es más difusa y pausada, menos trilada que en la ciudad condal, con su oferta cultural y sus ritmos y movimientos urbanos. Estoy preparando además algunas iniciativas de las que pronto hablaré por aquí. Planeo un desdoble de personalidad blogero...pero bien, esta es y será mi guía de referencia, mi cuaderno de notas particular. Quería hoy pensar brevemente la relación entre Barcelona e Iberoamérica. Estoy leyendo actualmente "La andadura del español por el mundo", de H. López, editorial Taurus. Siempre he pensado que la relación entre España y América debió ser más intensa. Parece que no haya arraigo real entre la población de a pié ni conciencia de algo tan grande como fue la conquista. Yo mismo, en esta línea, he preferido siempre mirar a Europa. No obstante, gracias a mi interés actual por la edición, trato como hice otras veces de cavilar sobr el otro mar, mientras escribo de cara al mediterráneo desde Arenales del Sol. Yo descubrí en lazo hispano-americano en Londres, como ya dije por aquí. Fue allí en la capital de la europa anglosajona donde comprendí lo que une a un español con un mexicano, con un argentino, un venezelano. Incluso de forma muy natural los múltiples brasileños que compartían con nosotros la escuela de idiomas se integraron en este grupo panibérico. Barcelona siempre tuvo una relación ambigua con el hecho americano. He observado por una parte cierta afinidad entre el pueblo catalán y los pueblos colonizados de América. Se consideran unidos porque han tenido ambos que sufrir la aculturación y el sometimiento político de castilla. Algún amigo de ERPV ha comparado en conversaciones a los pancatalanes habitantes de la península ibérico como indios de reserva en su propio país. Recuerdo haber conocido a un amigo mexicano, Valdemar Ríos, que pronto volvió a su país. De raza marcadamente autóctona me contaba con admiración como apoyaban los catalanes desde sus instituciones las lenguas minoritarias de américa. De nuevo la castilla opresora y la necesidad de contrarrestar el todopodersos castellano generaban lazos. Pero por otra parte tenemos a la Cataluña que también ejerce de metrópoli, que reclama a Madrid su parte del mercado, su porción del pastel en la depredación o uso de mercados americanos. Podemos ver como la burguesía catalana y la oligarquía madrileña se ponen de acuerdo sin fisuras en defender los intereses de Repsol, expropiado en argentina y encabezado por el catalanísimo Antoni Brufau. Recordemos que el líder actual de la patronal española, la CEOE, es Rosell, un catalán. En cuanto al mundo de la edición, es evidente que Barcelona es cabeza de serie en las publicaciones en castellano. Son numerosas las ganancias que obtiene de las ventas en América, y desde la ciudad condal se controlan numerosos sellos del otro contienente. ¿Podría explicarse un mastodonte como el grupo planeta sin la existencia de América?. Claramente no....por otra parte, como recordábamos recientemente por aquí, la apertura del mercado americano a Cataluña en 1776 fue clave para el despegue de la industria textil del principado, motor de su llegada a la modernidad. Fue la exclusión que hizo castilla de Cataluña de la gestión del imperio la que mantuvo a una cataluña pobre y sin salidas interesantes en el mediterraneo. como siempre la historia tiene como base un "ni contigo ni sin ti". En los bares de Barcelona, en las facultades, en los negocios, pululan miles de americanos que lucen su castellano por las calles y conocen y admiran cataluña...muchos incluso abrazan la lengua autóctona, como mi amigo el tenista Jordi, ecuatoriano de pura cepa con padres de Sabadell, que ha vuelto a la tierra de sus ancestros buscando una educación universitaria de calidad, en un entorno en el que no le disparen a uno. Barcelona quiere vivir américa y ahí tenemos la estatua de Colón como objeto-muestra de la difícil e incómoda relación de Cataluña con la conquista y el sueño americano. Me permito sugerir al paciente lector que recuerde en este sentido una entrada que aquí hicimos y que sirve para calibrar el irredentismo que genera, la esquizofrenia que provoca toda esta compleja relación: http://enviedebarcelone.blogspot.com.es/2011/09/al-final-de-la-rambla.html PD: esta entrada fue sugerida por los contactos ultramarinos que Clara hizo este año en Barcelona y que, a muy buen seguro, le han hecho vivir más a fondo esa parte de la condición española que es la americanidad.

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